Cómo reportar e investigar un accidente de trabajo
- Pinzón & Castañeda Consultores

- 20 jul
- 5 min de lectura
Cuando ocurre un accidente de trabajo, el reloj empieza a correr. Lo que la empresa haga (o deje de hacer) en los días siguientes tiene consecuencias legales, económicas y, sobre todo, humanas. Conocer los plazos y el procedimiento no es opcional: es una obligación del SG-SST y una protección para tu empresa y tus trabajadores. En esta guía te explicamos, paso a paso, cómo reportar e investigar un accidente de trabajo en Colombia.
¿Qué se considera accidente de trabajo?
Un accidente de trabajo es todo suceso repentino que sobreviene por causa o con ocasión del trabajo y que produce en el trabajador una lesión orgánica, una perturbación funcional, una invalidez o la muerte. También se considera accidente el que ocurre durante el cumplimiento de órdenes del empleador, o durante el traslado entre la residencia y el trabajo cuando el transporte lo suministra el empleador, entre otros casos.
Es importante distinguirlo del incidente, que es un suceso que no produjo lesión pero que tuvo el potencial de hacerlo. Investigar los incidentes es una de las mejores formas de prevenir accidentes futuros.
Los plazos que debes cumplir
En Colombia, el reporte e investigación de accidentes se rige por el Decreto 1072 de 2015 y la Resolución 1401 de 2007. Estos son los plazos clave:
• Reportar el accidente a la ARL y a la EPS dentro de los dos (2) días hábiles siguientes a su ocurrencia, usando el FURAT (Formato Único de Reporte de Accidente de Trabajo).
• Investigar el accidente dentro de los quince (15) días siguientes a su ocurrencia, con el equipo investigador.
• En accidentes graves o mortales, remitir el informe de la investigación a la ARL dentro de los diez (10) días hábiles siguientes.
Incumplir estos plazos no solo genera sanciones: también puede afectar las prestaciones del trabajador y la posición de la empresa ante una eventual reclamación.
¿Quién investiga el accidente?
La investigación la realiza un equipo investigador que, según la normativa, debe incluir al jefe inmediato del trabajador accidentado, a un representante del COPASST (o al Vigía) y al responsable del SG-SST. En accidentes graves o mortales, debe participar también un profesional con licencia en SST. Involucrar a las personas correctas garantiza una investigación con criterio técnico y mirada operativa.
El objetivo no es buscar culpables
Este es quizá el punto más importante y el más malentendido: la investigación de un accidente no busca culpables, busca causas. Si el proceso se convierte en una cacería de responsables, los trabajadores ocultan información y la empresa pierde la oportunidad de aprender. El verdadero propósito es entender por qué pasó y definir acciones para que no se repita.
Cómo investigar: paso a paso
1. Atiende primero a la persona. La salud del trabajador es la prioridad absoluta; la investigación viene después.
2. Asegura la zona y conserva la evidencia. Toma fotos, no muevas más de lo necesario y registra las condiciones.
3. Reúne al equipo investigador lo antes posible, mientras los hechos están frescos.
4. Recopila información: entrevista a los involucrados y testigos (con respeto, sin señalar), revisa procedimientos, capacitaciones y mantenimiento.
5. Identifica las causas. Distingue las causas inmediatas (actos y condiciones subestándar) de las causas básicas o raíz (fallas de gestión, de procedimientos, de formación).
6. Define acciones correctivas concretas, con responsables y fechas.
7. Haz seguimiento al cierre de cada acción y verifica su eficacia.
8. Comunica los aprendizajes al resto de la organización.
Causas inmediatas y causas raíz
Una buena investigación no se queda en lo evidente. Si un trabajador se cortó con una máquina, la causa inmediata puede ser no usó el protector. Pero la causa raíz puede ser que el protector estaba dañado, que nadie lo capacitó, o que la producción presionaba para trabajar rápido. Atacar solo la causa inmediata (regañar al trabajador) no evita la repetición; atacar la causa raíz (reparar el protector, capacitar, revisar las presiones de producción) sí lo hace.
Errores frecuentes
• Reportar fuera de los dos días hábiles, o no reportar incidentes y accidentes menores.
• Investigar solo para cumplir, sin profundizar en las causas raíz.
• Buscar culpables en lugar de causas, lo que daña la confianza y la calidad de la información.
• Definir acciones genéricas (tener más cuidado) en lugar de medidas concretas y verificables.
• No hacer seguimiento al cierre de las acciones correctivas.
El valor preventivo de investigar incidentes
Los grandes accidentes casi siempre estuvieron precedidos por incidentes y condiciones inseguras que nadie atendió. Por eso, investigar los incidentes (los casi accidentes) es una de las herramientas preventivas más poderosas y económicas: permite corregir antes de que haya lesionados. Una cultura donde reportar un incidente se ve como algo positivo, y no como un problema, es una cultura que previene de verdad.
Los primeros minutos: qué hacer
La forma en que la empresa reacciona en los primeros minutos define mucho de lo que viene después. Lo primero, siempre, es atender al lesionado: activar la atención de primeros auxilios, llamar a la línea de emergencias o a la ARL y trasladar al trabajador si es necesario. En paralelo, hay que asegurar la zona para evitar nuevos accidentes y preservar la escena para la investigación. Improvisar en este momento complica todo el proceso. Por eso, tener un procedimiento claro, una brigada capacitada y los números de emergencia visibles no es un lujo: es lo que protege la vida y, después, permite investigar bien.
Los documentos que genera el proceso
Una investigación bien hecha deja un rastro documental que respalda a la empresa: el reporte FURAT enviado a la ARL y la EPS; el informe de investigación con el análisis de causas; las entrevistas y registros recopilados; el plan de acciones correctivas con responsables y fechas; y las evidencias del cierre de cada acción. Ese expediente no solo es un requisito ante una inspección: es la prueba de que la empresa gestionó el evento de manera seria y diligente. En casos graves o mortales, esta documentación adquiere aún más peso.
Mide tu accidentalidad
Los accidentes, además de investigarse uno a uno, deben medirse en conjunto. Los indicadores de frecuencia (cuántos accidentes ocurren por cada cierto número de horas trabajadas) y de severidad (cuántos días se pierden) permiten ver la tendencia y comparar periodos. Junto con el seguimiento a las acciones correctivas, estos indicadores le dicen a la gerencia si las medidas están funcionando o si hay áreas que requieren atención urgente. Medir sin actuar no sirve; pero actuar sin medir deja a la empresa sin saber si va por buen camino.
Cultura justa y lista de verificación
Existe una idea poderosa llamada cultura justa: un entorno donde los trabajadores reportan errores e incidentes sin miedo, porque saben que el objetivo es aprender y no castigar, pero donde también hay claridad frente a las conductas imprudentes. Cuando reportar un casi accidente se ve como un acto valioso, la empresa recibe información temprana que le permite corregir antes de que haya lesionados. Para cerrar, revisa tu preparación: ¿Tienes un procedimiento escrito de reporte e investigación, conocido por todos? ¿Sabes diligenciar y enviar el FURAT dentro de los dos días hábiles? ¿Tienes conformado y capacitado el equipo investigador? ¿Investigas también los incidentes? ¿Llegas a las causas raíz? ¿Mides tus indicadores de accidentalidad? La prevención se construye en frío, no en caliente.
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